Los pequeños trenes de Catalunya en miniatura

¿Qué os parecería pasear por el interior de una gigantesca maqueta de modelismo ferroviario? Pues esa es la sensación que tuve la última vez que estuve en Catalunya en miniatura.

Es un parque temático que se encuentra en Torrelles de Llobregat, a sólo 13 kilómetros de Barcelona. Y aunque es un sitio bastante conocido, por lo general suele estar muy tranquilo. El día que yo estuve allí no había mucha gente, ni tampoco visitas organizadas de escolares, lo que hizo que tuviera esa extraña sensación de pasear por una maqueta de tren a escala.

El recinto está lleno de reproducciones a escala de los lugares y monumentos más emblemáticos de Catalunya: el Camp Nou, la Pedrera, etc… Y lo curioso es que, entre esas reproducciones, se pueden ver algunas estaciones de tren, como la Estació de França, en Barcelona. O la estación de Lleida. También hay una reproducción del monasterio de Montserrat, con su teleférico.

Por el parque se pueden ver las diminutas vías por las que circulan los trenes a escala. Esto da una sensación como de estar paseando por una maqueta al aire libre. Algo muy curioso, cuando además podemos ver como las pequeñas locomotoras circulan al lado de barcos, coches y aviones hechos a escala y que están allí también. Y todo esto con el telón de fondo de monumentos, pueblos y calles famosas de Catalunya. Como aficionado a los trenes, y al modelismo ferroviario, la experiencia me gustó, y fue muy curiosa. Algo distinto a lo que se siente al visitar un museo ferroviario, o subir a un tren de época, o incluso a un “vapor vivo”, esos pequeños trenes de vapor a escala a los que pueden subirse los visitantes.

Además, el parque tiene un pequeño tren de pasajeros, con asientos de madera al aire libre, que permite dar la vuelta al parque en unos minutos mientras se van admirando las maquetas. Para profundizar más aún la experiencia “ferroviaria”, por decirlo de alguna manera.

Para más información, se puede consultar la web oficial del parque, en la que dice cómo llegar, los precios… Un pequeño paseo por la nostalgia, para sentirse niño por un rato, cuando nos regalaron nuestro primer tren de juguete. Si sois aficionados al modelismo ferroviario, no dejéis de visitar Catalunya en miniatura. Vale la pena.